Ayer lunes 12 de noviembre, la candidata del PPC, Alicia Sánchez-Camacho (Alice, en adelante), compareció ante el Foro Tribuna Girona para explicar su programa electoral. Entiendo que explicó lo que haría si ella llegara a ser Presidenta de la Generalitat, aunque a los medios de comunicación solo les ha interesado publicar otra colección de alertas/amenazas que recaerían sobre una hipotética Cataluña independiente. De hecho, yo creo que solamente habló de las amenazas, aunque como no estuve (tampoco se me esperaba) en el mitin, no lo puedo asegurar. Analicemos las 5 crisis que Alice augura para una Cataluña independiente, y veamos si cuadra con el sentido común.

1- Crisis del Euro: Como ya publiqué en un post anterior (https://marcoshofmann.com/2012/10/10/cronicas-peninsulares-i-cosas-dichas-sobre-cataluna-con-estado-propio/), dejar de ser miembro de la UE no significa salir del Euro. Cada Estado tiene la potestad de designar la moneda propia. Con ella va a cobrar los impuestos y las deudas, ya que la “deuda GenCat” está emitida en Euros. Los catalanes seguirán con Euros en el bolsillo, y mientras el panadero o la quiosquera sigan vendiendo en Euros, no habrá problema. Además, crear una nueva moneda es muy complicado. Es cierto que no habría catalanes en el Consejo de Gobierno del BCE, y que el BCE no regularía a los bancos con sede en Cataluña (La Caixa,…), pero más allá de eso, no habría mayor impacto. Bueno, habría un problema; la UE no rescataría bancos catalanes. Para mí: no hay crisis.

2- Crisis de Financiación: Ésta es quizá la mejor de todas las crisis de Alice, ya que lleva implícito el reconocimiento que si Cataluña recaudara todos los impuestos, seguiría necesitando financiación. Es decir, qué le costamos dinero a España?? Vamos a ver Alice!! Si España no facilitara (es lo que parece) la pertenencia de Cataluña a la UE, Cataluña no se llevaría ni un solo Euro de la deuda del Reino de España. Por lo tanto, se pasaría a ingresar más (10mil millones) por impuestos y a tener un ratio de deuda sobre PIB de 21,5% (43.000/200.000). En estas condiciones (tranquila Alice) los bancos de inversión harían cola para financiar un nuevo Estado, como ya lo hicieron en el desmantelamiento de la URSS o en la ruptura de los Balcanes. Para mí: una oportunidad.

3- Crisis de la Seguridad Social: Cataluña es el 16% de la población de España, el 17% de la fuerza trabajadora, y solo el 13,6% del paro. Antes de hacer las cuentas, es importante hacer mención que la seguridad social no capitaliza los ingresos, sino que paga subsidios y pensiones por la tarde, de lo recaudado por la mañana. Aquí hay que decir que la Seguridad Social ha publicado que Cataluña tiene déficit en lo que a pensiones y subsidios se refiere. No digo que no sea cierto, lo que pasa que si tienes una tasa de actividad (empleados/población activa) superior a la media y aun así no te llega, sería lógico pensar que a menos que Madrid y alguna CCAA nos pagara toda la fiesta (no es cierto), todo el sistema está subvencionado con impuestos y/o deuda. Bueno, habría que utilizar parte de lo recaudado de más, para atender a pensiones y subsidios. Para mí: no hay crisis.

4- Crisis comercial: Aquí sí que habría un problema si el Reino de España boicotea de manera organizada los productos catalanes. El estilo sería poco ortodoxo, ya que el mundo “post Ronda Uruguay del GATT” no está muy por ir poniendo aranceles a la gente. Quizá no habría boicot organizado, pero supongo si el Estado tuviera unas malas relaciones con Cataluña (veto en la UE, etc..) los productos catalanes se verían afectados. Lo que pasa es que las empresas catalanas han ido mirando hacia otras partes del mundo. Ahora España es un mercado en declive. Pero si aun así este tema se convirtiera en una guerra comercial, supongo que El Corte Inglés no querría poner en riesgo su clientela catalana, o Endesa la mayor parte de sus clientes bajo un nuevo regulador catalán de la energía (fuera de las directivas UE), o todo el trafico rodado por la AP-7 (Via Augusta romana). Digamos que aquí hay una crisis, siempre que el Reino de España quiera que la haya, aunque pudiera perder tanto o más que Cataluña (30% export del conjunto de España). Para mí: cuidado con alentar guerras comerciales!

5- Crisis de la deuda pública: Este es el típico problema que los políticos como Alice no entienden. Digamos que les cuesta entender que algunas consecuencias vienen causadas por actos suyos (Francia y Gran Bretaña en el Tratado de Versalles). Para que Cataluña tuviera una crisis de deuda pública, España debería dejar hacer un referéndum, y caso de que ganara la independencia, negociar qué parte de la deuda pública del Reino de España se llevaría el nuevo Estado catalán. Solamente así, Cataluña tendría un ratio de deuda de entre el 70%-90%. Si Alice y sus amigos de Madrid (Génova 13 y Castellana 36-38) no piensan facilitar ni un referéndum, ni mucho menos la independencia, y a causa de ello Cataluña se fuera a las malas con España, la deuda de Cataluña seria única y exclusivamente la de la Generalitat (43 mill millones). Para mí: una gran oportunidad.

En fin, que Alice sigue con la estrategia de intentar buscar el voto por la unidad de España (muy legítimo) explicando posibles (poco probables) penurias catalanas futuras. Han pasado más de dos meses desde la manifestación del 11-S, y todavía no he recibido ninguna oferta seria que me anime a pensar que con el resto de España, Cataluña mejora. Cierto es, que las ofertas del otro lado son más interesantes, aunque basadas en perspectivas más o menos plausibles. De momento: sin miedo!

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